My Cart

¿Es cierto que los cambios meteorológicos afectan nuestro cerebro?

La biometeorología médica es la disciplina encargada de investigar la influencia de los factores meteorológicos en la salud, tanto física como psíquica. El viento, las precipitaciones, las tormentas eléctricas, la presión atmosférica, la humedad, la ionización ambiental y las variaciones súbitas de temperatura son los factores que más se relacionan con alteraciones corporales. Estas alteraciones se denominan meteoropatías y se producen como consecuencia de variaciones en la polaridad y la intensidad de carga iónica atmosférica, alterando la actividad de los neurotransmisores cerebrales.

Los biometeorólogos clasifican a los pacientes en tres grandes grupos: en un grupo se produce un empeoramiento del estado depresivo latente, los pacientes tienen déficit de atención y mayor ansiedad, un segundo grupo tiene respuestas de conductas violentas, irritabilidad y agresión, y un tercer grupo que incluye a aquellas personas que padecen migraña ante la llegada de un frente.

Diferentes estudios han asociado el efecto Foehn, un efecto termodinámico que se produce en relieves montañosos cuando una masa de aire entra en contacto con cadenas montañosas, provocando el brusco calentamiento del aire al descender por la ladera opuesta a la dirección del viento, con la aparición de estrés psíquico y migrañas, especialmente en la población suiza. Por otro lado, investigadores polacos analizaron los casos de suicidio ocurridos en Cracovia entre 1991 y 2002, y encontraron que la probabilidad de intento autolítico se elevaba en casi un cincuenta por ciento en los días con efecto foehn. Otros estudios han señalado la relación que existe entre la temperatura y el número de ingresos hospitalarios, constatando que a partir de los 26ºC aumenta de forma considerable la hospitalización por patología psiquiátrica. También se relaciona una mayor tendencia a sufrir episodios maniacos en los meses estivales, y cuadros depresivos en invierno.

¿No has escuchado nunca decir que el viento del norte es “el viento de los locos”? Pues sí, el viento del norte se relaciona con el mal humor. Recordemos que nuestro cerebro funciona con la electricidad que obtiene de las sales que ingerimos de los alimentos. La llegada del viento norte con sus iones positivos, neutraliza los negativos de nuestro cerebro, provocando su mal funcionamiento. Nos ponemos irritables, agresivos y de mal humor sin motivo; como “locos”. Este viento influye en aquellas personas que ya tenían algún trastorno psicológico, agravándoselo.

¿Y cómo cambiamos nuestro humor? Lo mejor es tomarse una ducha. Las gotas de la ducha, imitación de la lluvia, arrastra los iones positivos provocando que nuestro cerebro comience a funcionar de forma correcta. Ya sea la lluvia, sentarnos a la orilla del mar donde rompen las olas y se producen como pequeñas lluvias o una simple ducha, nos devuelve el humor y la tranquilidad que habíamos perdido.

Comments powered by CComment

Color I Color II Color III Color IV Color V Color VI

Log In or Register